¿Cómo realiza Profit.co la planificación de OKR?

¿Cómo realiza Profit.co la planificación de OKR?

“Entonces… ¿qué estamos tratando de lograr?”

Es una pregunta que nos hacemos cada trimestre. Parece una pregunta simple, ¿verdad? Pero si alguna vez has estado en una sesión de planificación de OKR, sabes que puede convertirse en una discusión intensa: una que desafía suposiciones, revela puntos ciegos y, en última instancia, aporta claridad.

En Profit.co, la planificación de OKR no se trata solo de escribir objetivos y resultados clave. Es un proceso estructurado y de alto impacto diseñado para alinear equipos, priorizar los objetivos correctos y asegurar una ejecución impecable.

Y no lo hacemos con prisa. Dedicamos dos días completos a la planificación de OKR cada trimestre, porque hacerlo bien desde el inicio hace que la ejecución sea más fluida, eficiente y significativa.

Así es como realizamos la planificación de OKR

Una vez por trimestre, damos un paso atrás del torbellino diario de tareas, correos y mensajes para enfocarnos en algo más grande: la planificación de OKR.

Esta es la reunión en la que no solo hablamos de lo que debe hacerse, sino que definimos por qué es importante y cómo vamos a medir el éxito

benjamin

“Si fallas en planificar, estás planificando fallar”

Benjamin Franklin

El proceso de planificación de OKR de dos días en Profit.co

Dividimos la planificación de OKR en tres etapas clave a lo largo de dos días para asegurar claridad, alineación y compromiso

Día 1: Ideación y alineación

El día 1 está enfocado en la generación de ideas y la alineación. Piensa en esto como el equivalente en OKR de sentar las bases antes de construir una casa. Si te saltas esta parte, todo lo demás se vuelve inestable muy rápidamente

Paso 1: Ideación del objetivo – Definiendo el “por qué”

Todo gran OKR comienza con un objetivo bien definido. Antes de establecer los resultados clave, damos un paso atrás para tener claridad sobre el “por qué”. Sin esto, la ejecución se convierte en un juego de adivinanzas y los objetivos pierden su significado.

Entonces nos hacemos las siguientes preguntas:

¿Qué queremos lograr?
Si un objetivo no nos entusiasma, lo replanteamos. Porque si no inspira acción, no generará resultados. Los OKR deben generar impulso, no sentirse como una simple lista de tareas.

¿Cuál es el resultado de tener éxito?
Los objetivos vagos conducen a resultados vagos. Necesitamos definir cómo se ve realmente el éxito.
¿Qué cambiará si logramos este objetivo? ¿Cómo sabremos que hemos ganado?

¿A quién necesitamos involucrar?
La mejor ejecución ocurre cuando las personas correctas están en la mesa. La colaboración impulsa el avance, y cada objetivo necesita responsables claros para evitar que se pierda entre otras prioridades.

¿Qué obstáculos podrían frenarnos?
Cada gran meta viene con desafíos. Cuanto antes los identifiquemos, antes podremos abordarlos antes de que se conviertan en problemas de ejecución.

¿Qué apoyo adicional necesitamos?
La ambición por sí sola no es suficiente. ¿Tenemos el presupuesto, las herramientas y las personas para hacerlo realidad? Si no, ¿cómo cerramos esa brecha? El éxito no se trata solo de esfuerzo, sino de estar preparados para el camino.
En esta etapa estamos en modo de grandes ideas: haciendo lluvia de ideas, debatiendo y poniendo a prueba nuestro pensamiento. Conversaciones en grupo, sesiones en equipos pequeños, notas adhesivas en pizarras… todo sucede aquí.
¿El objetivo? Refinar objetivos que realmente importen, no solo que suenen bien en el papel.
Y una vez que estamos alineados en el por qué, pasamos al siguiente paso: definir cómo vamos a medirlo.

Paso 2: Ideación de Resultados Clave – Medir lo que realmente importa

Los OKR son como un viaje por carretera. El objetivo es tu destino: ese lugar emocionante al que quieres llegar. Pero sin resultados clave, no tienes mapa, ni GPS, ni forma de saber si realmente estás llegando… o simplemente estás dando vueltas en círculos.

Por eso este paso trata de convertir los objetivos en resultados medibles. No estamos aquí para aspiraciones vagas. Estamos aquí para hacer seguimiento del progreso de una manera clara, accionable y, sobre todo, significativa.

Así que, antes de empezar a establecer números, nos hacemos algunas preguntas:

¿Cómo nos aseguramos de que estamos avanzando?
Porque nada mata la motivación más rápido que trabajar duro sin sentir que hay progreso. Medir los logros incrementales mantiene el impulso alto y al equipo comprometido.

¿Qué tipo de métricas deberíamos seguir?
Spoiler: “Trabajar más duro” no es un resultado clave. Necesitamos números, no solo narrativas. ¿Qué datos nos dirán que vamos en la dirección correcta?

¿Dónde estamos hoy y a dónde queremos llegar?
Cada resultado clave necesita un punto de partida y una meta final. De lo contrario, ¿cómo sabremos si hemos mejorado o si solo estamos corriendo en el mismo lugar?

¿Cuál es el punto de referencia de la industria?
Porque no solo queremos progreso; queremos progreso significativo. Establecer metas ambiciosas pero alcanzables nos mantiene competitivos y asegura que no estemos simplemente celebrando la mediocridad.

Aquí es donde los datos se encuentran con la ambición: donde definimos las métricas correctas para impulsar a los equipos hacia adelante, mientras se mantienen con los pies en la realidad.

Al final del Día 1, contamos con un conjunto de objetivos bien estructurados y posibles resultados clave que necesitan ser refinados y priorizados. Y una vez que definimos correctamente las métricas adecuadas, pasamos al siguiente paso: finalizar los OKR y dejarlos listos para la ejecución.

Antes de ejecutar tus OKR, necesitas tener total claridad sobre el “qué” y el “por qué”. Porque una gran ejecución comienza con una gran planificación
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Día 2: Priorización y compromiso

Bien, ya superamos el Día 1. Hemos hecho lluvia de ideas, debatido y quizá incluso tuvimos algunos momentos de: “Espera… ¿eso realmente es un OKR?”. Pero ahora estamos frente a una larga lista de posibles objetivos y resultados clave, y seamos realistas: no podemos hacerlo todo.

Así que el Día 2 se trata de enfoque. Es momento de recortar lo innecesario, filtrar lo superficial y concentrarnos en los OKR que realmente importan. Aquellos que generarán impacto, moverán la aguja y (seamos honestos) realmente se llevarán a cabo.

Aquí es donde pasamos de las grandes ideas a compromisos audaces. Ya no hay “sería bueno tenerlo”; solo OKR de alta prioridad y alto impacto que el equipo está listo para asumir como propios.

Step 3: Finalizing OKRs – Committing to the Right Goals

Ahora viene la parte difícil: tomar decisiones. Porque, seamos realistas, si todo es una prioridad, entonces nada lo es.

El Día 2 se trata completamente de enfoque y viabilidad. Es el momento en el que pasamos de las grandes ideas a compromisos audaces.

Aquí es donde nos aseguramos de que nuestros OKR no solo sean ambiciosos, sino también alcanzables

Entonces, nos volvemos implacables:
Priorizamos los 3–5 objetivos principales.
¿Más que eso? Corremos el riesgo de perder el enfoque y dispersar demasiado nuestros esfuerzos.

Refinamos los resultados clave, manteniendo 3–5 por objetivo. ¿Demasiados? Replanteamos qué es lo que realmente importa, porque unos OKR saturados no impulsan la acción; crean confusión

  • ¿El equipo cree en estos objetivos? Porque si nadie está entusiasmado, la ejecución será una carga.
  • ¿Pueden alcanzarlos de manera realista con esfuerzo? ¿Metas ambiciosas? Sí. ¿Metas imposibles? No
  • ¿Tienen los recursos adecuados para ejecutarlos? Si no, lo solucionamos ahora o ajustamos las expectativas

Este paso final garantiza compromiso, alineación y motivación, porque los OKR solo funcionan cuando los equipos se comprometen plenamente con ellos.

Nada de pensamientos optimistas sin respaldo ni de “definirlos y olvidarlos”. Y una vez que tenemos ese compromiso, estamos listos. Es hora de ponerlos en marcha.

¿Por qué esto funciona en Profit.co?

En Profit.co hemos visto de primera mano que una gran ejecución comienza con una gran planificación. Nuestro proceso estructurado de dos días asegura que:

  • Los objetivos sean significativos y estén alineados con las prioridades de la empresa.
  • Los resultados clave sean medibles y nos impulsen hacia un crecimiento real.
  • Los equipos estén comprometidos, preparados y confiados en sus metas.

Porque la planificación de OKR no se trata solo de establecer objetivos, sino de establecer los objetivos correctos. Y cuando se hace bien, transforma la ejecución, la responsabilidad y el impacto.

Entonces, ¿qué sigue?

  • ¿La planificación de OKR? Hecha.
  • ¿Objetivos grandes y ambiciosos? Definidos
  • ¿Resultados clave claros y medibles? Logrado.

Ahora viene el verdadero trabajo: asegurarnos de que estos OKR no se queden simplemente en una presentación, olvidados para el próximo martes.

Así es como los mantenemos al frente y en el centro: no solo como palabras, sino como acciones:

Configuramos todo dentro de la herramienta de OKR de Profit.co. Sin hojas de cálculo ni documentos perdidos; solo un sistema claro y fácil de rastrear donde cada objetivo, resultado clave y responsable está perfectamente definido.

Asignamos responsables. Porque cuando todos son dueños de una parte del objetivo, la responsabilidad surge de manera natural. (Se acabaron los momentos de “pensé que alguien más se estaba encargando de eso”.)

Establecemos check-ins. Las actualizaciones semanales o quincenales en Profit.co aseguran que el progreso sea constante, que los bloqueos se aborden a tiempo y que no nos demos cuenta de repente: “Espera… ¿no hemos revisado estos OKR en un mes?”

Nos adaptamos cuando es necesario. Las cosas cambian. Las prioridades se mueven. Pero en lugar de forzar un plan que ya quedó obsoleto, hacemos seguimiento y ajustamos en tiempo real para que nuestros OKR se mantengan relevantes, no rígidos.

En Profit.co creemos que los OKR no son solo un ejercicio de planificación. Son un sistema vivo y dinámico para impulsar resultados. Y la verdadera magia no está solo en definir metas, sino en realmente alcanzarlas.

Así que ahora pasamos de la planificación a la ejecución. Y mientras lo hacemos, nos preguntamos:

“¿Solo estamos haciendo seguimiento a los objetivos, o realmente estamos logrando que las cosas sucedan?”

Preguntas frecuentes

Vivimos dentro de la herramienta de OKR de Profit.co. Todo se rastrea, se actualiza y se revisa de forma constante; ya no existen metas de “configurarlas y olvidarlas”.

Siempre sucede. Por eso hacemos revisiones periódicas y ajustamos cuando es necesario, porque unos OKR rígidos no funcionan en un entorno que cambia rápidamente

¡No! Los KPI miden el desempeño; los OKR impulsan el cambio. Piensa en los OKR como las palancas estratégicas que utilizas para mejorar los KPI.

Asegúrate de que el equipo entienda el “por qué”. Si los OKR se sienten como trabajo extra en lugar de una herramienta para el éxito, no van a funcionar. Por eso priorizamos la votación de confianza en los OKR (OKR Confidence Voting) antes de finalizar cualquier cosa, porque los objetivos funcionan mejor cuando todos están comprometidos.

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